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Ceremonia laica · Alsacia

Sandra

5 de septiembre de 2026

Suele decirse que, a menudo, el día de tu boda pasa volando, sin que te des cuenta, y que para evitarlo, está bien parar y tomar conciencia de lo que está ocurriendo, de nosotros mismos y de todos los que nos rodean hoy.

En este momento es difícil no temblar de la emoción al verme aquí, en este lugar de ensueño, vestida de novia, rodeada de nuestra familia y amigos, mientras me caso con el amor de mi vida.

Mirando atrás, pienso en aquella beca Erasmus que solicité, no muy convencida, hace casi ya 10 años, y dejé mi futuro en manos de la suerte.

En ese mapa enorme de Europa que compré y que me dijo que Estrasburgo sería mi destino, porque desde allí podría llegar a cualquier lugar.

Mapa que, por cierto, todavía conservamos en nuestra pared, solo que ahora está lleno de estrellas que sellan cada una de nuestras aventuras.

Pienso en todas las personas que, aún sin pretenderlo, ayudaron a moldear el curso de nuestras vidas, hasta que, tras muchas vueltas, estas se encontraran.

Incluso hago las paces con las cosas malas que nos han ocurrido, porque sin ellas, hoy no estaríamos aquí.

Y doy gracias infinitas a la vida por hacer que nos cruzáramos en aquel pasillo de Urgencias cuando ambos llegábamos tarde, y que dio comienzo a la mayor aventura de nuestras vidas hasta el momento.

Nuestra historia.

Victor, mon amour.

Mi vida dio un giro de 180 grados el día en que te conocí. Desde entonces me convertí en una mujer más fuerte, más valiente, con mayores metas y muy pocos límites. Y lo hiciste siendo mi refugio. Mi lugar seguro. Apoyándome en literalmente todo lo que me propongo. Siguiéndome siempre, hasta los confines del mundo.

Gracias por crear un hogar a donde quiera que vayamos. Por llenar cada rincón de luz, de amor, y de chocolate. Un hogar en el que tenemos nuestro propio idioma, hecho de trocitos de nosotros.

Nuestros bailes raros en la cocina durante nuestras citas culinarias en las que yo me encargo del plato principal y tú del postre.

Nuestras noches de invierno en el sofá y mantita con nuestra gatita Luna que nos llena de amor y felicidad.

Un hogar lleno de vida, risas, abrazos y música.

Gracias por quererme tal y como soy.

Y por quererme tan bien.

Volvería a vivir cada segundo de nuestra historia contigo una y otra vez.

Hoy sellamos lo que ya somos, compañeros de vida.

Y con ello, te hago una promesa de futuro.

Te prometo que seguiré a tu lado cuando las cosas no sean fáciles.

Que cuidaré nuestra vida juntos incluso si la rutina se instala.

Prometo cuidar a nuestro niño interior y seguir riéndome contigo y de nosotros, incluso cuando llevemos juntos 40 años.

Te prometo dejarte ser tú, incluso cuando no pensemos igual y nos enfademos.

Volver a elegirte en cada etapa de nuestra vida, aunque los dos vayamos cambiando.

Hablar contigo, escucharte.

Respetar tus sueños como tú respetas los míos.

Y, cuando seamos mayores, te prometo que seguiré buscando tu mano.

Of all the lives that exist,

I am so happy to exist in yours.

I will love you forever

With all I have

In every season

Past every fear

Through every storm

Beyond any distance

And when the end comes,

When I’m no longer here,

I’ll still be loving you

And I will find you

In every lifetime.

Victor & Sandra